Chernóbil y El Infame Poder De Una Mentira

Chernobil 2

¿Qué fue lo que realmente ocurrió en Chernóbil?

Pareciera impensable creer que lo ocurrido en Chernóbil fue el resultado de una simple mentira creada con el propósito de ocultar la realidad de una situación en la que algunos, sin importar el cómo, deseaban obtener beneficios personales.  Y puede ser hasta descabellado pensar que una farsa tuvo la fuerza suficiente para acabar con la vida de varios seres humanos, condenar a miles a un exilio perpetuo, y generar una contaminación radiactiva tan grave que tardará miles de años en desaparecer de la faz de nuestra tierra.

Y es que gracias a la exitosa y premiada serie basada en los hechos ocurridos el 26 abril de 1986 en la central nuclear mundialmente conocida como Chernóbil, a tan solo unos kilómetros de la ciudad de Prípiat en Ucrania; muchos, incluso los que escasamente recordábamos el suceso, hemos tenido la oportunidad de entender lo que realmente sucedió y de conocer las devastadoras consecuencias de las mentiras que rodearon a uno de los más graves accidentes nucleares de nuestra historia como raza humana.

En mi caso personal, de la explosión de Chernóbil, tan solo tenía un vago recuerdo de mi adolescencia.  En el noticiero de ese momento, la presentadora reportaba que, en uno de los países del norte de Europa, habían detectado una nube toxica con altos niveles de radioactividad.  Los reportes indicaban que la radiación podría provenir de lo que en ese momento se conocía como la Unión Soviética, la cual, inicialmente negó la ocurrencia del hecho.  Sin embargo, Lo cierto es que fue muy claro, y así quedara registrado en la historia que, por varios días, el entonces gobierno soviético, sin vergüenza y sin dolor de humanidad, en un comienzo negó y mintió rechazando la ocurrencia del accidente.

Para mi sentir, lo que ocurrió en Chernóbil no es más que la réplica de la vida política que vivimos en nuestros tiempos actuales, en los que pareciera que las mentiras son los únicos planes de trabajo desarrollados por muchos de los líderes que elegimos para basar sus gobiernos corruptos y su visión a corto plazo. Mentiras que, además, son propagadas, fortalecidas y masificadas a través de las redes sociales, y en algunos casos, ignoradas por el silencio cómplice de los medios de comunicación y la prensa.

Después de ver la serie, por algunos momentos no podía dejar de pensar que en muchos de nuestros países latinoamericanos son una pequeña Chernóbil que hace explosión cada día.  Explosiones en las que el agente generador no es otro más que las mentiras creadas por nuestros gobiernos, los que sin vergüenza no dejan de hacer risibles y repetitivas promesas de estados equitativos, educación y salud para todos.  Sin embargo, nuestra realidad es que esos falsos ofrecimientos son como una nube toxica que muchos ignoramos y que sirve para ocultar los altos niveles de corrupción que nos están conduciendo al exilio de vidas y países mejores, esfumándose así el futuro prometedor que todos merecemos.

Sin querer impregnarme de desanimo, a mi mente vinieron imágenes como: El desplazamiento masivo de venezolanos que buscan un mejor lugar para vivir.  La quema y la destrucción masiva de los bosques de la amazonia en Brasil.  La represión de las protestas sociales por parte del gobierno nicaragüense. La caravana de migrantes que pretendía llegar a Estados Unidos. Las falsas estadísticas de seguridad y la desprotección de líderes sociales por parte del gobierno colombiano.  Y muchas situaciones más que no pararía de enumerar en este blog.

Quizás al pueblo latinoamericano nos esté pasando lo que les sucedió a aquellos que fueron contaminados por la onda radioactiva después de la explosión de Chernóbil, y poco a poco, nuestras esperanzas a un futuro mejor se van muriendo como les ocurre a los glóbulos blancos de nuestro cuerpo al recibir altos grados de radioactividad.

Pero debe ser claro que no podemos sucumbir a las intenciones de aquellos que quieren aprovechar el poder que nosotros mismos les damos, ya que lo cierto es que nuestro único antidotito, nuestra única solución está en nuestras manos y en nuestros VOTOS. Así que la próxima vez que no tengamos intención de votar, o que pensemos en regalar nuestros votos a cualquier político oportunista, recordemos que sus MENTIRAS puede llegar a tener un poder tan desbastador como lo que realmente ocurrió en Chernóbil.

Finalmente, y sin querer dar detalles de las increíbles actuaciones, los acertados diálogos, la impecable narrativa y cada detalle mostrado en la pantalla, tan solo puedo decir que, Chernóbil es una producción que vale la pena ser vista.  Quizá para algunos expertos, algunos detalles pueden distanciarse de la realidad, pero lo cierto es que, después de ver la serie y entender la real intención de los productores al recrear ese hecho histórico; el fondo de lo acontecido antes y después de la explosión en Chernóbil parece ser la piedra angular en la que muchos de nuestros gobiernos han basado sus políticas y estrategias para sostener lo único que son capaces de crear, MENTIRAS.

Photo by HBO.