¿Cómo solucionar un Problema?: No Te Agobies, Es Mejor Hacerse la Victima

¿Cómo solucionar un Problema? solucion de problemas, problemas personales

¿Cómo solucionar un Problema?

¿Quién puede decir que en su vida no ha tenido problemas o dificultades?  Yo creería que nadie, todos de alguna u otra forma hemos experimentado o vivido situaciones que nos agobian, que nos atormentan, que nos hacen perder la paz interior, la tranquilidad, y nuestra calma, o como se dice hoy en día, que nos generan stress. Podría decirse que uno nunca navega sobre mares calmados perpetuamente, ya que, en muchas ocasiones, ese océano tranquilo llamado vida, se convierte en un mar de aguas turbulentas que puede hundir nuestro bote llevándonos hasta el fondo del más profundo y tenebroso abismo marino.

Pero ¿Cómo sortear esas tormentas? O ¿Cómo resolver problemas personales?  Para mí no existe una respuesta fácil o inmediata, ya que cada tempestad es tan grande y tan poderosa como cada uno de nosotros la conciba; sin embargo, lo que si tengo por seguro es que la vida siempre nos muestra, y nos mostrará, el camino a tomar para poder salir abantes, pero eso sí, dependerá de nosotros que opción tomamos.  También considero que independientemente de las vicisitudes que lleguen a nosotros, siempre tendremos dos opciones. La primera, la de ponernos nuestro chaleco salvavidas, soltar el timón de nuestro barco y saber que así éste se hunda, nosotros estaremos flotando de un lado a otro acorde al vaivén de las olas.  O la segunda, la de emplear todas nuestras capacidades, conocimientos, y energías para conducir nuestro bote hasta encontrar aguas serenas. siguiendo pasos para resolver problemas.

Lo sé, y hasta yo mismo lo he experimentado, la primera opción es la más fácil indiscutiblemente, y es así de simple porque si uno mismo no se quiere agobiar e inundar la cabeza con pensamientos y análisis que le obliguen a decidir, la mejor alternativa es a la que yo mismo me aferré con todas mis fuerzas por décadas, y la cual, tan solo me demandaba resistir hasta donde más pudiera, es decir, y continuando con el ejemplo del barco en medio de la tormenta, poniéndome mi chaleco que me mantuviera a flote, el chaleco de la víctima.

El tomar una actitud de victima frente a los problemas le permite a uno mismo escudarse frente a las situaciones negativas que se viven, y los mas importante, lo aleja de la tremenda responsabilidad de tomar decisiones, ya que, en cualquier caso, el poder siempre estará en manos del alguien más.  Recuerdo muy bien el enfrentar contratiempos en mis relaciones personales, en mi trabajo, en mis estudios, etc.  Y a pesar de tener claro que debía encarar con madurez lo que en realidad me perturbaba, y que sabía que lo más sensato era detenerme y decir ya no más, yo decidía una y otra vez, el no enfrentar mi destino y me quejaba queriendo infundir lastima a mi mismo y a los demás.

Desafortunadamente, ese chaleco salvavidas a mí se me gastó, se me dañó, no me funcionó más, y en algún punto de mi vida, ya ser la victima no me servía, no generaba en otros la compasión que esperaba y me vi obligado a enfrentar mi realidad, y sin poder evadirlo más, y con mucho dolor, me tocó tomar decisiones.

Para este simple mortal, quien como muchos, lo que quiere es vivir una vida feliz, tranquila, me tomó muchos años el entender que la segunda opción es la más difícil y complicada, pero indudablemente, la más acertada.  Con el tiempo comprendí que cada uno de nosotros tiene las capacidades para afrontar los problemas, pero que para afrontar los contratiempos de la vida se requiere mucha madurez, compromiso, determinación, y lo más importante, honestidad. Especialmente, “honestidad”, puesto que, si uno no es honesto con uno mismo y no acepta la existencia de un problema, pues simplemente, éste nunca existirá.

Finalmente, también comprendí que, en muchos contextos, uno realmente puede ser la victima de las circunstancias, pero aun así, siempre se tiene la opción de tomar una decisión, al menos la de decir basta. Y queriendo ser sincero, aún en muchas ocasiones me da miedo el enfrentar las situaciones y trato de buscar un chaleco, así sea uno prestado, pero cuando la sensatez llega a mí, la vida me recuerda que ya no puedo ser un mártir nunca más y que si decido ser una víctima una vez más, perderé algo que me ha costado mucho trabajo lograr, el ser el único dueño de mi propia vida.

Así que dime, tú ¿Cómo solucionas tus problemas?

Y de nuevo mil gracias por leerme, y si te gusta este blog, por favor compártelo.