Las Mías, Las Tuyas, Nuestras Colombianadas

Colombianadas

Hoy quiero dejar a un lado los tema que trato de desarrollar en mis blogs y posts, los que obviamente no están relacionados con el mundial que se lleva a cabo en Rusia actualmente, y lo anterior, porque quizás yo hago parte de ese pequeño grupo mortales, quienes desde lo más profundo de nuestra alma, debemos reconocer que no nos gusta el futbol.  De todas formas, mundial es mundial y es imposible ignorar que el mundo, por algo más de veinte días, gira en torno del deporte más popular del mundo.

Entonces, y deseando ir al punto que quiero invitar a repasar luego del primer partido de la selección, y sin tener nada que ver con el juego, debo decir que mi mente no ha podido dejar de recapacitar en aquellos videos, artículos, entrevistas, y todo el despliegue mediático que se le ha dado a un grupo de compatriotas que han mostrado en el exterior la esencia de lo que realmente somos, y sin repetir lo que ya muchos han visto y reproducido en cientos de ocasiones, en realidad me pregunto ¿Por qué se les ha dado tanta trascendencia a esos videos? Grabaciones que claramente muestran nuestra cultura.

Se que muchos podrán decir que esas personas nos están haciendo quedar muy mal en el exterior, y que esa no es la imagen que los Colombianos debemos vender en el exterior, pero de cierta forma, y sin querer justificar lo que quedó registrado en las cámaras, no puedo dejar de pensar que es muy difícil no actuar de esa forma cuando eso se lleva en las entrañas, cuando eso reside en el subconsciente de nuestra cultura, y que eso que nosotros hemos llamado Colombianadas, en muchas ocasiones lo hemos vanagloriado y admirado.

En Colombia, nuestra psique, nuestra esencia cultural, nos ha enseñado que el vivo vive del bobo, y que lo peor que a uno le pude pasar es ser el bobo y que la picardía, mejor llamada como la malicia indígena, es nuestro talento innato para lograr conseguir las cosas que necesitamos teniendo que esperar menos tiempo, esforzarnos menos, y pagar menos dinero.  En un contexto normal, en nuestra tierra, el romper todo un esquema de seguridad, ingresando licor a un lugar en donde esta prohibido, eso, eso es una epopeya a nuestro ingenio, mejor dicho, en palabras de nuestro dialecto “Ese man es mucho berraco”.

Y qué decir del galanazo, quien cortésmente, le hace decir malas palabras a un par de extranjeras, quienes no tienen idea de lo que repetían. Lo siento si alguno se ofende con lo que digo, pero eso fue un acto del mas fino humor colombiano, en donde, burlarse del otro o hacer que otro haga el ridículo, nos genera un estado de deleite supremo, y que, en realidad, el único problema es que sea de uno del que se burlen.

Ahora, entiendo que muchos indignadamente se refieren a que eso no lo debieron de haber hecho en un país extranjero, pero me vuelvo a preguntar ¿Y cuál es la diferencia de hacerlo en Colombia o en Rusia? ¿O cuál es la diferencia de ridiculizar a dos mujeres japonesas y no a dos colombianas? Para mi no hay diferencia alguna, y juzgar a personas que actuaron repitiendo los actos que se hacen a diario es lo más fácil, cuando ciertamente, y lo que muestran esos videos, es la verdad de lo que somos.

Y si no me cree o no comparte lo que digo, entonces le pediría que respondiese con honestidad alguna de las siguientes preguntas con un simple si o un no. ¿Alguna vez ha ingresado papas y gaseosa al cine a escondidas? ¿Alguna vez ha parqueado en un lugar prohibido? ¿Alguna vez ha pagado a alguien para que un trámite suyo sea hecho en menos tiempo? ¿Alguna vez se ha montado a transmileno sin pagar pasaje? ¿Alguna vez se ha colado en una fila? ¿Alguna vez le ha llevado fruta o un yogurt a alguien para que le de prioridad a su solicitud? ¿Alguna vez a sobornado a un agente de transito para que no le imponga el parte? ¿Alguna vez se ha quedado con las vueltas de más que alguien le ha dado equivocadamente? ¿Alguna vez se ha hecho el dormido o distraído para no ceder la silla? ¿Alguna vez se ha comido una fruta en el supermercado sin pagar por ella? ¿Alguna vez ha pedido una pequeña suma de dinero a un amigo y nunca se la ha pagado? Entre otras más.

Si usted respondió al menos a una de las anteriores preguntas positivamente, eso quiere decir que entonces, y lamentablemente, tanto usted como yo, por lo menos, alguna vez en nuestras vidas, hemos actuado erradamente, y es aquí en donde debemos reflexionar acerca de las bases en las que hemos fundamentado nuestro comportamiento social como colombianos.

Nuevamente mil gracias por leerme.